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Cuadrados ilustrados

9.4.14

Estos cuadros tienen una laaarga historia. Hace por lo menos 2 años compré esta latita. Porque menamoré. De la lata y de las ilustraciones que tenía adentro. Pero claro, después no sabía qué hacer. Y tenerlas en un cajón me daba mucha pena.


Son láminas de cartón circular de muy buena calidad e impresión, con dibujos de Chun Eun Sil {pueden ver más en http://www.chuneunsil.com/} ¡Tiene unas cosas hermosas!



Bueno, la cuestión es que como era algo especial, requería ser parte de un proyecto especial. {acá tratamos que todo sea especial, y eso a veces lleva su tiempo!}
Decidí que se transformarían en cuadritos decorativos. Pero no quería que nada compita con las ilustraciones. Entonces busqué marcos en madera natural y los traté con cera en pasta también natural. ¡El taller se inundó con riquísimo olor a cera! {bahhh ... a mí me gusta cada olor más raro...}
Los cuadros en la parte de atrás tienen el sello de taller mAnUfActA {que a tantas de ustedes les gusta tanto ... y para mí es un gran orgullo porque lo dibujé yo a mano :p}


Una vez encerados ya estaban listos para recibir los dibujos de Pinocchio {¡cómo me gustaba el cuento de Pinocchio! quizás porque mi nona le decía "Pinoquio" y no "Pinocho" ...}


Para darles un toque más de originalidad los hice suspendidos, no están pegados al fondo. Saqué estas fotos medio raras para que lo vean, pero no sé si se nota.


Acá están los 4 protagonistas!! A mí me gusta mucho como quedan juntos, pero cada uno tiene personalidad y luz propia. Se pueden colgar o apoyar en un estante.


La letra del texto es muy chiquita y yo ya necesito anteojos, pero puedo contarles que éste es Geppetto. Y el texto cuenta que trabajó durante horas para crear a Pinocchio y que le dijo que sería su pequeño niño.


Va contando en los textos distintas partes de la historia.



Acá está con el maestro del circo, y con sus orejas de burro.


Y acá lo rescatan con la ayuda del perro Rufus. {si tuviera otro perro le pondría ese nombre}
 

Son muy fotogénicos y yo saqué muchas fotos {después me cuesta taaaaanto elegir!}, pero ésta es mi preferida. :))
¡Ya están presentados! Son estos 4 y puedo hacer algunos más, pero no muchos. Todos son distintos e irrepetibles (hay un ejemplar de cada ilustración). A mí me parecen super delicados y dulces. Para varón o para mujer. Para grandes y chicos. Para llevar algo de poesía a las paredes. Para sonreír cuando los miramos. Me cuesta soltarlos, pero ésto es así y hay que compartir ;))
¡Cualquier cosa me preguntan por mail a tallermanufacta@gmail.com!

una imagen, mil sensaciones

3.4.14

Un post distinto, una sola foto. Quizás un cambio? {además del cambio de look del blog} No sé. Porque últimamente sé poco y nada.

Esta foto la encontré esta semana de casualidad. De casualidad? Cada vez creo menos en las casualidades ...
Y despertó en mi muchas sensaciones.
Un poco de nostalgia. Pero de la linda.
Son mis hijos (que hoy tienen 16 y 13).
Quizás porque oficialmente con los dos en la secundaria, me auto decreto madre de hijos adolescentes. Y tengo que soltar.
La mirada de los dos me mata de amor. Quiero abrazar la pantalla. {por suerte puedo abrazarlos a ellos!}
Y la no mirada del perro también.
Amo que sea en la casa que mi papá tiene en las sierras de Córdoba. Mi lugar en el mundo. Donde pasé mis veranos de chica y donde compartí con mi familia los que creo fueron los mejores momentos de nuestras vidas.
Me encanta verlos reos. Con las camperas de lluvia porque salíamos a la aventura aunque lloviera o estuviera todo mojado. Me alegra haber sido una madre un poco intrépida. Me alegra muuuucho haber compartido mi lugar en el mundo con ellos. Y ver como ellos también aprendían a amarlo.
El con su medio mundo ... no sé si para mariposas o peces. Pero lo que fuera después lo soltaría y lo dejaría libre. Mi hijo siempre tuvo una conexión especial con los animales. Se le posaban o se dejaban agarrar los bichos más raros e inquietos.
Y como ella agarra a Bingo con los dos brazos, con todo su cuerpo. Siempre amó a los perros. Y es de las que aman fuerte.
Bingo era un perro libre, que vivía ahí, sin dueño, pero que todos los vecinos cuidábamos. Increíblemente educado e inteligente.

Yo traté de criar a mis hijos en libertad, en contacto con la naturaleza, ensuciándose, probando, experimentando, sorprendiéndose, respetando, siendo agradecidos, pensando creativamente, siendo curiosos e inquietos.
Nunca se aburrieron en este lugar donde no hay tele ni internet, ni otros chicos. Igual que yo, se bañaron en el río, caminaron por la sierra, buscaron bichos, juntaron flores silvestres, pintaron piedras y dibujos, hicieron pulseritas y demás manualidades, cocinaron, leyeron, anduvieron a caballo, se lastimaron y ensuciaron, aprendieron muchas cosas. De esas que se aprenden viviendo. Y compartiendo.
También aprendieron a no aburrirse y a estar con ellos mismos. Y establecieron una conexión entre hermanos que a esta altura entendí -felizmente- que les durará toda la vida.

Sí, extraño a mis chiquitos. Pero también amo verlos crecer bien. Y siento que mi mayor trabajo como madre ya está hecho, y que no estuvo nada mal. Con aciertos y errores, sin dudas, pero con todo mi ser involucrado y comprometido en darles lo mejor que yo podía darles.

Uff! Un post pura tripa. Qué raro se siente!!
Gracias, tantas gracias por leerme. Y compartir conmigo este espacio. :-D

las tarjetas del taller, todo un símbolo

26.3.14

cada una de las tarjetas de taller mAnUfActA es única, no existen dos iguales. al igual que los objetos que salen del taller. nada se repite. 
amo la diversidad, las cosas distintas, con personalidad propia. y mis tarjetas son un fiel reflejo de mi trabajo. siento que me representan muy bien, y eso me gusta :)
por ahora seguirán siendo así, aunque me lleven tiempo y trabajo. porque disfruto hacerlas y saber que todos se llevan una distinta.

compro las tarjetas en blanco (a veces encuentro de color).

de revistas viejas corto alguna estampa, trama o combinación de colores que me guste. reciclamos!

 a mano les escribo a todas taller mAnUfActA y ojalá se pudiera percibir el amor y el respeto con que lo hago. una a una.

 y del lado de atrás les pego un sticker con los datos de contacto (ésto antes lo hacía también a mano, pero me importaba mucho que se lea bien y me llevaba mucho tiempo sin sumar nada muy importante). 

  a mí me encantan y, como verán, ¡me resultan muy fotogénicas!


acá ven una tanda que hice para nuestro encuentro de La Minipymer con recortes de un catálogo de Desigual que me traje de un viaje. cuando lo vi me pareció ideal para ésto con sus estampas super coloridas!




y éstas las hice hoy porque ya me estaba quedando sin. 
me gusta que cada una sea especial. y pensar que también irán a manos de alguien especial. :)
a veces me cuesta un poco desprenderme de ellas ... es que todo lo que sale del taller se transforma un poco en un hijo que uno anhela ver volar con vuelo propio, pero que también le cuesta soltar. es un buen ejercicio para la vida misma!
para mi son un claro símbolo del trabajo hecho a mano con amor, bellamente imperfecto y especialmente único. me representa y representa a taller mAnUfActA.
¡espero les gusten!

abriendo puertas

10.3.14

finalmente llegó! el post que les prometí acá, cuando viajé en noviembre a Salta y Jujuy.
acá les contaba sobre los caminos. pero hace rato que quería mostrarles las puertas.
me enamoré de las puertas del norte, me las quería traer todas a casa.
y claro, amo la madera, amo lo auténtico y natural, amo los objetos con historia. no podía ser de otra forma. amé las puertas.

casa de adobe y hermosa puerta celeste. angosta y sin manija.



















muchas eran de este color esmeralda. y desgastadas por el tiempo de una forma espectacular, cinematográfica.

 quién sabe cuánto tiempo llevará esa llave ahí. y cuántas historias habrá visto pasar.




otra esmeralda / turquesa. dos puertas en una.


 una casa pequeña, de adobe, perdida en un camino de tierra. y una puerta hecha con madera de cardón (por eso los puntitos)




















puertas varias, colores varios, entradas a diversos mundos, hogares únicos.


una vieja oficina de Encotel en el encantador pueblo de Molinos.


la puerta de entrada al hotel de Molinos. del lado de afuera nos recibe un divino cactus. y desde adentro vemos la dulce iglesia del pueblo.

 detalles, años vistiendo esa puerta.

 extrañísimas puertas en ochava. no las había visto en ningún lado. pero en el norte se ven mucho.

 un pueblo desierto, abandonado por el tren. pero la puerta del galpón sigue ahí.

 la puerta de una pequeña iglesia de un pueblo mínimo. sin duda, la entrada al alivio y la paz de muchos.


algunas puertas más "producidas".




y otras deliciosamente auténticas, desgastadas, vividas. 
ésta fue una de mis preferidas. 
nunca voy a poder hacer un desgastado como éste. sépanlo ;)







y más puertas de pueblo, viejas, de todos colores. 
llenas de historias. cuántas bienvenidas y despedidas habrán visto pasar ...

 sin dudas los hombres y mujeres de nuestros pueblos originarios eran flaquiiiitos.
pero tenían fuerza y destreza para armar esos rompecabezas con las piedras.

ésta también me encantó. con ese marco a mitad pintar de verde. si lo quisiéramos hacer a propósito, seguro no nos sale tan lindo. y esa puntilla ... 
yo creo que pusieron ese cartel que dice "tocar la puerta" por dos motivos: uno porque la madera es taaaan linda que hay que acercarse a acariciarla. y otro, porque la puerta toda es tan linda que invita a entrar y la gente se debía meter pa' dentro nomás.

para terminar les dejo esta puerta abierta. abierta al verde, a la luz, a la naturaleza, a la vida.
y es una forma de abrirles la puerta a mi mundo. y de invitarl@s a buscar, a descubrir, a sorprenderse detrás de cada puerta.
son siempre muy bienvenid@s!!
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