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navidad ecléctica

19.12.13

mi casa es un poco ecléctica. hay un poco de todo.
mi vida también es un poco ecléctica ...
y nuestra decoración handmade y homemade navideña resultó también un poco ecléctica.
con la consigna de usar lo que había en casa (no comprar) y ejercitar la imaginación, decoramos un poco nuestra casa.
acá les muestro! {fotos sin editar, la urgencia del momento}


para empezar, los renos. los compré hace varios meses, se ve que habían quedado de la navidad pasada. y esperaron pacientemente hasta que el espíritu navideño me inspire para intervenirlos. la hermosa fuente que ven debajo es de plata y era de mi abuela :-D y está todo el año con nosotros con las piñas y demás frutos de la naturaleza que ven en la foto.

los dos angelitos custodian la puerta del pasillo que da al dormitorio de mis dos angelitos. o más bien pedazo de ángeles, que ya son más altos que yo ...


la escalera también ligó su decoración navideña, con estos adornos de madera.


y a esta lámpara fueron a parar los otros adornos de madera. pica un Papá Noel debajo de la pantalla!



la genia de mi hija hizo esta guirnalda con blondas y bolas navideñas pequeñas y livianas. 
largo rato entretenida!


juntas hicimos estos frascos. {ves para qué guardo taaaantos frascos?}
pegamos algunas figuras, pintamos con aerosol plateado y terminamos con cinta navideña comprada en Falabella (lo único nuevo que en realidad compré para los packaging navideños de taller mAnUfActA).
con velitas adentro. ya veremos cómo lucen prendidas. después les cuento!

 este adorno me acompaña desde mi más tierna infancia. y no podía faltar. está en la puerta de casa. para mí representa el espíritu navideño.


 con los adornos navideños más "clásicos" yo armé esta mini guirnalda que colgué en la lámpara que está sobre nuestra mesa del comedor. me encanta como quedó!

 bowl de plata {sí, también de mi abuela) con pequeños paquetitos verdes y rojos.


con el árbol de navidad tengo un problemita. no me gustan las flores artificiales, y tampoco los árboles artificiales. me gustan las cosas {y las personas} auténticas. entonces, salvo muy pocas excepciones, no me gustan los árboles de navidad de plástico. 
cuando era chica festejábamos navidad en la quinta de mi abuela. todos los años armábamos un árbol distinto. cortando alguna rama, con cañas, con telas ...

nuestro árbol de navidad es el ficus que está en el balcón. le colgamos una muy lindas bolas navideñas, que hace mucho años compré en Imaginarium (cuando le compraba ahí algunos regalos a mis hijos pequeños). también tiene cintas de colores, farolitos, unas muñequitas y algunas otras cosas, que quedaron en el árbol desde otras navidades.

parece, pero no debe ser casualidad que mi abuela esté tan presente en este post. 
gracias nona por haber hecho tanto para que yo tenga una infancia feliz.
te extraño!


para terminar, las estrellas que hizo mi hija con unas ramitas que teníamos.
se las dejo de regalo, con el deseo de que cada una de ustedes tenga su propia estrella, que ilumine y guíe su camino.
que tengan muy lindas fiestas y un muuuuy feliz 2014!

los caminos de la vida, en el norte

15.12.13

como bien dice el dicho, muchas veces una imagen vale más que mil palabras. por eso este post es muchas más imágenes que palabras.
sólo quiero contarles que mi viaje al norte (Salta y Jujuy) estuvo cargado de contenido simbólico. entre otros, los caminos. que siempre nos resultaban igual o más atractivos o interesantes que los destinos. y los disfrutamos muchísimo. de eso se trata ¿no? disfrutar del camino.

pero ojo. también eran caminos con cierto riesgo, ciertos peligros. caminos de cornisa, precipicios, con zonas de derrumbes, infinidad de curvas, grandes ascensos y descensos, ripio, animales sueltos ... bah ... como la vida misma.


 el primer camino que nos sorprendió fue la cuesta del Obispo, en el camino de Salta hacia Cachi. curva y más curva para ir subiendo. y después mirar para atrás y ver el dibujo del camino en los cerros.

 la recta de Tin Tin es, justamente, una recta insólita en el medio de los caminos repletos de curvas. trazada por los Incas, grandes constructores de caminos. si además la pueden ver desierta como nos pasó a nosotros, un espectáculo.



cuando uno entra en los pueblitos, encuentra el contraste de esos grandes caminos. unas callecitas angostas, tiernas y pintorescas. como éstas de Cachi. que además parecen detenidas en el tiempo.

 recorrer aunque sea una parte de la mítica ruta 40 (que va de punta a punta de nuestro largo país) te da una sensación de plenitud y alegría difícil de describir. y me encantan los caminos de ripio. ideales para transitarlos despacio, contemplando y disfrutando. lo mismo que deberíamos hacer día a día.

encontramos muchos pueblos semi abandonados, por donde antes pasaba el tren. y les daba vida. y en esos pueblos unos puentes ferroviarios que cualquier ingeniero amaría. y yo también. mil fotos le saqué a este puente. y no me quería ir de ahí. sus materiales nobles, casi intactos. y su significado, la importancia que seguro tuvo en su momento. las historias que tiene para contar. 



pueblos chicos, con calles de sólo 4 cuadras. caminos cortos. casas de adobe. empedrado. vive alguien acá? no sé, pero transitar esas callecitas es un viaje a otro mundo. 

 el camino hacia Iruya es absolutamente increíble. breathtaking dirían en inglés. te deja sin respiración. no te alcanzan las ojos para mirar para todos lados. y la cámara para sacar fotos. nosotros nos turnamos para manejar así podíamos mirar mejor. son 50 km. de ripio. y les aseguro que nunca tomaron tantas curvas en su vida. un buen ejercicio. para entender que el camino a veces va para un lado y a veces para otro. y adaptarse.


el pobre GPS no daba a basto con tantas vueltas ...!

 y de golpe uno se encuentra con cosas como ésta. parece increíble que no se venga abajo. pero resiste.

para llegar a Iruya y encontrarse con las típicas callecitas en ascenso que se ven en toda la quebrada de Humahuaca. de pueblos colgados en la montaña.

las sopresas que todos los caminos nos deparan. ellas eran muchas más que nosotros y, obviamente, tenían prioridad de paso.

 
 llegando a Salinas Grandes (200 km. cuadrados de sal!) uno tiene vistas como ésta. la inmensidad capturada en un rectángulo.

 y volviendo de Salinas Grandes puede pasarte que el camino se meta literalmente en las nubes. 

 hay caminos que te dan un poco de miedo. no llega a apreciarse bien en la imagen. pero éste era un sendero mínimo al borde de un abismo de varios metros. descubrí ahí que tengo un poco de vértigo. pero le hice frente.

 por suerte. porque después de un lindísimo camino rio a arriba, por el cauce casi seco de un río, se llega a un paraíso como éste. a veces el camino implica cierto riesgo, cierto sacrificio. pero después nos damos cuenta que valía la pena.


 y sí, más compañeros en los caminos. otros seres que también los transitan, los habitan, los cruzan. y la importancia de respetarlos.

las vueltas de la vida. las vueltas de los caminos.

gracias por haber llegado hasta acá y haber recorrido este camino conmigo!

viajar es un viaje

9.12.13

yo creo que viajar es una de las experiencias más enriquecedoras para nuestras vidas.
abre la cabeza, nos hace ver otras formas de vivir, conectarnos con la naturaleza, conocer gente distinta, mirar de otra forma, salir de nuestro rutina (y madriguera) cotidiana.


si además son como yo, que amo estar al aire libre, caminar calles y recorrer caminos, sacar fotos, soy curiosa y un poco niña exploradora ... ¡es un plan genial!


estuve una semana con mi marido recorriendo Salta y Jujuy. más que los destinos, los protagonistas fueron los caminos. como en la vida misma. todo tipo de caminos. casi siempre con muchas curvas, en ascenso o en descenso. pero también algunas rectas increíbles, como la recta de Tin Tin, trazada por los Incas. de asfalto y de ripio. pero por suerte todos para ir lento, porque los ojos no te alcanzaban para mirar todas las maravillas que había alrededor.



otra de las cosas que llamó nuestra atención fue la fe. para los pueblos que están estrechamente vinculados con la naturaleza, y que dependen de sus frutos, las "fuerzas superiores" tienen vital importancia. los templos que levantan siempre están en impecables condiciones y suelen estar ubicados en lugares por lo menos especiales.


mi "tema", que me siguió casi obsesivamente durante todo el viaje fueron las puertas. me llamaron la atención desde el día 1 y no pude dejar de mirarlas y fotografiarlas durante toda la semana. será mi afinidad con la madera, y con las cosas auténticas. unas puertas antiguas, de madera noble, lindamente desgastadas por el paso del tiempo y las inclemencias del tiempo. me las quería llevar todas, pero ellas parecían muy felices donde estaban. y también el significado simbólico de la puerta estaba presente.



admiro, desde siempre, lo auténtico, lo hecho a mano en forma artesanal. rescatando saberes, habilidades y costumbres ancestrales. mi mirada siempre está a la búsqueda de estas cosas. porque siento que a través de ellas uno aprende realmente como vive y siente la gente. por suerte encuentro, y disfruto.



último, pero no menos importante, fueron los colores norteños. para esta amante y admiradora del color, fue una caricia para el alma. además, porque casi siempre llegaban a mí de la mano del algún artesano.


mi idea es hacer un post sobre cada uno de estos "temas" para poder mostrarles algunas de las más de 500 fotos que saqué durante el viaje. ¡no me alcanzaban los ojos! vamos a ver si ahora me dan las manos para escribir y la cabeza para organizarme y tener tiempo para el blog (cosa que no viene ocurriendo últimamente ...).

¡qué bueno sorprenderse con cosas que en última instancia son sencillas! ... un poco como cuando somos chicos. durante el viaje todo era "uhh mirá ... es increíble!"
las invito entonces a viajar, sorprenderse, inspirarse y disfrutar conmigo. ¡bienvenidas a bordo!
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